El más reciente informe de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) reportó que el Sistema Cutzamala elevó su nivel de almacenamiento al 67.86% durante agosto de 2025, con un volumen aproximado de 531 mil millones de metros cúbicos. La cifra representa un incremento notable respecto a agosto de 2024, cuando se registraban apenas 351 mil millones de metros cúbicos, equivalentes a un 44.88% de la capacidad. El repunte es resultado de las lluvias torrenciales que se presentaron en los últimos meses en la zona centro del país, lo que ha permitido dejar atrás tres años de sequía severa.
Lluvias atípicas y recuperación del sistema
Durante los meses de junio y julio de 2025, la ciudad de México, así como distintas áreas del centro del país, vivieron lluvias extraordinarias. Aunque estas precipitaciones causaron problemas en las zonas urbanas y en la sociedad, tuvieron un impacto favorable al incrementar notablemente el nivel de agua en las presas del Sistema Cutzamala.
Con una capacidad completa de 782 mil millones de metros cúbicos, las 10 represas que lo componen han evidenciado un incremento constante en sus niveles de almacenamiento, aproximándose a cifras que no se observaban desde hace varios años. En especial, las principales represas de almacenamiento —Valle de Bravo, Villa Victoria y El Bosque— fueron las más favorecidas por las lluvias recientes.
Actualización y mejora del sistema financiero
Además del incremento en las lluvias, el aumento en el volumen de agua ha sido viable debido al mantenimiento y las inversiones efectuadas en 2025. La Conagua asignó cerca de 660 millones de pesos para actualizar equipos cruciales como válvulas, rotores y motores. Estas medidas han asegurado que el sistema siga operando de forma continua, tras más de cuarenta años de servicio.
Citlalli Elizabeth Peraza Camacho, directora del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), explicó que la combinación de lluvias, inyección de agua adicional en presas como Valle de Bravo y mejoras técnicas ha impulsado un aumento del 93% en el almacenamiento respecto al año anterior.
Un respiro ante la amenaza del “Día Cero”
El incremento en los niveles de captación del Sistema Cutzamala representa un alivio para la población del Valle de México, que en 2024 enfrentaba la preocupación del llamado “Día Cero”. En aquel momento, las presas se encontraban por debajo de sus promedios históricos y la posibilidad de un desabasto masivo era una amenaza latente.
La situación actual aleja ese escenario inmediato, ya que el sistema abastece de agua potable a más de cinco millones de habitantes de la zona metropolitana, cubriendo alrededor del 25% del consumo total de la región. Sin embargo, autoridades advierten que la recuperación no elimina los riesgos a futuro, especialmente frente a la posibilidad de nuevas sequías.
Desafíos en la administración del agua
Aunque ha habido avances, expertos indican que los eventos naturales siguen siendo un elemento incontrolable que impacta de manera directa el funcionamiento del sistema. Si se repitiera un período de sequía extendida, sería inevitable implementar medidas de ahorro y disminución en el suministro.
El reto de largo plazo se centra en garantizar un equilibrio entre la disponibilidad del recurso hídrico y la demanda creciente en el Valle de México. Esto implica fortalecer la infraestructura de distribución, mantener programas de inversión continua y fomentar el uso responsable del agua por parte de la población.
Un sistema crucial para la distribución
El Sistema Cutzamala, cuyo nombre en náhuatl significa “lugar de comadrejas”, está integrado por 10 presas, seis plantas de bombeo y una red de distribución de más de 300 kilómetros. Desde su construcción, ha sido un pilar en el abastecimiento de agua potable para la capital y zonas aledañas.
El repunte observado en agosto de 2025 reafirma su importancia táctica y proporciona un alivio a la zona con mayor densidad de población en el país, aunque también destaca la necesidad de seguir implementando medidas preventivas y de fortalecer la infraestructura del agua para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
