
Un juez ha ordenado este viernes prisión preventiva para Jesús y Laura, los padres que agredieron el pasado lunes a una maestra y a una cocinera en la guardería Cuautitlán Izcalli, en el Estado de México. El juez tomó esa decisión porque ha considerado que, dado que los padres mintieron al proporcionar sus direcciones, existe el riesgo de que escapen a la justicia. Durante la vista han insistido en que la agresión estaba justificada porque la profesora «había agredido previamente a su hijo», según medios que acudieron a la vista.
Todavía quedan muchas preguntas por responder, pero los videos que salieron este lunes son irrefutables. Los padres de la guardería Frida Kahlo se presentaron en la escuela de su hijo de tres años, quien señaló a la maestra y comenzó a gritar: “Ella es la mala”. Inmediatamente su madre agarra a la profesora por los cabellos y comienza a golpearla. Ella trata de defenderse y los cuerpos de los cuatro salen del marco de la única cámara que había en el establecimiento, en la esquina superior del patio.
La víctima aseguró entonces que los dos adultos la obligaron a arrodillarse y pedirle perdón a su hijo. Entonces los padres regresan al patio y justo cuando están a punto de salir, la cocinera sale por una de las puertas para ver qué pasa. Es entonces cuando el padre parece sacar algo de la pequeña mochila que cargaba frente a su cuerpo. La cocinera dice que era un arma, con la que la amenazó a ella y a la maestra antes de irse de allí.
Tras cuatro horas de audiencia, el juez ha decretado prisión preventiva para los dos progenitores. Laura, la madre, ofreció disculpas públicas por lo ocurrido y admitió que no estuvo bien cómo actuó, según el diario Milenio. Sin embargo, al mismo tiempo, la madre dijo que no estaba arrepentida porque la maestra había atacado a su hijo al no dejarlo subir al tobogán de juegos como el resto de sus compañeros. Jesús, el padre, negó haber entrado a la escuela con un arma de fuego.
En lo que resta del proceso, el juez aseguró que ambos padres son un peligro para las víctimas, pues saben dónde trabajan y sus horarios y podrían volver a agredirlos en cualquier momento. El abogado de la pareja solicitó que para continuar con la acusación, el hijo debe declarar sobre lo sucedido. También solicitó la presencia del director de la guardería e información sobre el resto de cámaras de seguridad. El juez aceptó el argumento y suspendió la audiencia, que se pospone hasta el 25 de julio.
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