El senador Gerardo Fernández Noroña aseveró que México necesita reforzar su posición en el ámbito internacional a través de una política exterior sustentada en el multilateralismo, la colaboración entre naciones y el respeto a la autodeterminación de los países. En un entorno global caracterizado por tensiones geopolíticas, desigualdades estructurales y un orden mundial en cambio, el legislador destacó la importancia de que la nación no se someta a los intereses de las potencias, sino que actúe como un ente soberano y constructor de alianzas con otras naciones del sur global.
Durante una intervención en el Senado, Fernández Noroña resaltó la importancia de proyectar a México como una nación solidaria y constructora de puentes, en contraposición a una política exterior centrada exclusivamente en la lógica de bloques o alineamientos ideológicos. En su visión, la coyuntura global actual exige de México una postura activa, propositiva y comprometida con los grandes temas que afectan a la humanidad, como la desigualdad, el cambio climático, la migración forzada, el acceso a la tecnología y la justicia económica.
El legislador también cuestionó el predominio de visiones unilaterales en los foros internacionales y abogó por la defensa del multilateralismo como principio rector de las relaciones internacionales. Según expresó, los grandes desafíos del siglo XXI no pueden enfrentarse desde el aislamiento ni la imposición de modelos únicos, sino mediante el diálogo respetuoso, la corresponsabilidad entre Estados y la construcción de consensos.
En este contexto, enfatizó que México necesita reforzar su involucramiento en organizaciones multilaterales como la ONU, CELAC y G77+China. Además, debería considerar la posibilidad de participar en nuevos foros de diálogo como el grupo BRICS, donde la nación podría tener una actuación significativa en la creación de un equilibrio mundial que sea más justo y diverso.
Fernández Noroña también enfatizó que la política exterior mexicana debe sostenerse en valores históricos como la no intervención, la solución pacífica de los conflictos y la autodeterminación de los pueblos. A su juicio, estos principios siguen siendo vigentes y necesarios frente al resurgimiento de prácticas injerencistas y medidas coercitivas unilaterales que afectan a diversas naciones, particularmente en América Latina, África y Asia.
Asimismo, el senador recalcó la urgencia de que México promueva una agenda exterior que no esté limitada a temas comerciales o de seguridad, sino que integre dimensiones sociales, culturales, ambientales y tecnológicas. En esa línea, destacó la relevancia de posicionar propuestas que apunten a la equidad en el acceso a vacunas, medicamentos, educación, conectividad digital y desarrollo científico, de forma que se reduzcan las brechas entre el norte y el sur global.
Mientras presentaba su discurso, subrayó la importancia de establecer una diplomacia con conexión popular, que no sea limitada a las élites políticas o diplomáticas, sino que incluya las voces y necesidades de las comunidades. Afirmó que la soberanía y el orgullo nacional deben estar apoyados por una política exterior que sea consistente con los intereses del país y que sea solidaria con las causas justas en el ámbito global.
Durante su discurso, Fernández Noroña destacó los logros que ha logrado la administración actual en este campo, aunque señaló que todavía existen asuntos por resolver en cuanto a la redefinición de las prioridades internacionales del Estado mexicano. En especial, instó a resistir las presiones externas y a no permitir que las decisiones de política interna se vean influenciadas por las agendas de otras potencias.
Finalmente, el senador reiteró que México se encuentra en una coyuntura histórica que puede permitirle jugar un rol de mayor liderazgo regional e internacional, siempre que se actúe con firmeza, visión estratégica y voluntad de transformación. Aseguró que solo a través de una política exterior basada en el multilateralismo, la cooperación y la justicia internacional, podrá el país contribuir eficazmente a la construcción de un mundo más equilibrado, inclusivo y sustentable.
